28 de julio de 2016

Con la salida de Durant, Westbrook está forzado a decidir si se queda con Oklahoma

Unos días antes de que Kevin Durant dejara los Hamptons, tuvo una cena en el BOA Steakhouse de Los Ángeles con Russell Westbrook y Nick Collison. 

Los compañeros más antiguos de Durant se estaban jugando su última carta para intentar convencer a una piedra angular en el equipo para que regresara, al menos, por un año más.

Westbrook no se contuvo. La conversación reflejaba la relación que mantienen, profunda en emociones, respeto, admiración y aprecio.

La mañana del 4 de julio, Durant optó por Stephen Curry y los Golden State Warriors, dejando a Westbrook detrás. Westbrook había permanecido en silencio desde entonces. Las solicitudes de entrevistas habían sido rechazadas. No hubo tuits, Snapchats o publicaciones en Instagram sobre el tema. Hubo un par de pláticas en el campamento dos semanas atrás en las que dijo que regresaría para la próxima temporada, era lo que se escuchaba.

Mientras la especulación crece alrededor de la liga sobre un posible trato con Westbrook, algunos han interpretado su silencio como la evidencia de que no desea comprometerse en el largo plazo con el Thunder y que está listo para iniciar un nuevo capítulo.

Pero, en la actualidad, Westbrook ha sido forzado a ir a la agencia libre un año antes de lo esperado. Efectivamente, está tomando ahora una decisión que debía dejar para 2017.

Westbrook se está tomando un tiempo, no solo para decidir cuáles son sus próximos pasos, también para lamer sus propias heridas. Reportes han revelado que el estilo de juego de Westbrook influyó en la partida de Durant, mientras su propio publirrelacionista negó esto en Las Vegas, recientemente.

Westbrook no ha hablado con Durant desde que tomó la decisión.

Quienes son cercanos a Westbrook dicen que está enojado y dolido, no solo por la decisión de Durant de irse, también porque lo hizo sin siquiera llamarlo personalmente. Westbrook no estaba preparado para estar en esta posición, tres semanas antes, como todos los demás, él pensó que Durant regresaría. Tuvo que aprender, de la manera más difícil, que no lo hará.

Westbrook ha permanecido mudo, pero él y el Thunder han estado en constante comunicación desde la partida de Durant. Muchos quieren escuchar sobre Westbrook, pero él no va a tomar el tema de la agencia libre ante el ojo público. No habrá ningún: “Tomaré la decisión cuando sea el momento” ante los medios de comunicación.

No es difícil descifrarlo cuando hace pronunciamientos, sus declaraciones son tan transparentes como emergen. Y con la partida de Durant, Westbrook entiende la magnitud de su propia decisión, se va y la organización arderá en el verano, así que quiere darle la claridad para moverse con o sin él.

Westbrook no ignora que la salida de Durant y la forma en cómo ocurrió todo ha dejado secuelas en la franquicia. El Thunder jugó la temporada sin Durant porque todos los indicios le permitían creer que regresaría. Pasó toda la temporada diciendo las cosas correctas, hablando de la infraestructura de la ciudad y de lo orgulloso que se sentía de haber ayudado en la construcción de la franquicia. Le aseguró a la gente que regresaría. Aún la semana previa a que se marchara de los Hamptons, estaba en Nichols Hills, un suburbio de Oklahoma City, considerando seriamente la opción de comprar un casa a un precio multi millonario.

El Thunder tenía todos los motivos para creer que Durant se quedaría donde había empezado. Meticulosamente, armó un roster para apoyar a sus dos estrellas. Ahora, se han quedado con las manos vacías y recuperándose del paso de una locomotora que arrolló a la franquicia. Eso no volverá a pasar.

El Thunder necesita el compromiso de Westbrook. Realmente lo necesitan en una renegociación de extensión de contrato que puede servir como una declaración de responsabilidad para hacerse cargo de la franquicia, mientras se estabiliza en el largo plazo.

El Thunder sigue lidiando con las consecuencias de la decisión que tomó Durant y la mayor parte de la organización se siente hastiada de haber escuchado a la piedra angular diciendo las cosas correctas y, después, tomando la decisión contraria en el último minuto.

Incluso con Westbrook, evitando los dobles discursos, las acciones hablan más fuerte que las mismas palabras. Así que el Thunder está presionando para hacerlo y su decisión de rescindir la oferta de Dion Waiters sugiere que están buscando una manera.

Un dato de la renegociación del contrato de Westbrook: como el Thunder se encuentra por debajo del tope, puede renegociar el contrato de Westbrook en el nivel máximo al inicio de la temporada. Está previsto para ganar 17.7 millones, pero esa cifra puede subir alrededor de los 26.5 millones. Así que, mientras alcanzar el tope podría permitir a Westbrook ganar más por año, si decide esperar en lugar de ir a la agencia libre, con las proyecciones más bajas, podría tener un extra de nueve millones en la bolsa que de otra manera no tendría.

Es obvio decirlo, pero el Thunder no quiere negociar a Westbrook, su prioridad es convencerlo de quedarse en el largo plazo y restructurarse alrededor de él. Por ello, se han detenido antes de firmar a Alex Abrines, están paralizados hasta que Westbrook les dé una respuesta.


Han recibido muchas llamadas sobre Westbrook, la mayoría para decir que el jugador no está dispuesto. De acuerdo con fuentes que conocen la situación, él no quiere ser negociado. Quiere jugar la próxima temporada con el Thunder; el año después de que esto ocurra es el que está bajo cuestionamiento.

Cada vez es mayor la creencia de que Westbrook se piensa seriamente el tema de la extensión, pero sopesará cada punto antes de hacerlo. Y con Waiters aceptando los términos del Miami Heat, el Thunder puede presentar oficialmente esta extensión a Westbrook.

Es fácil asumir que Westbrook disfrutaría tomar un rol estelar en el equipo, pero, contrario a la creencia popular, no es algo que haya querido. Le gustaba ser compañero de fórmula de Durant. Por eso intentó convencer a Durant en Los Ángeles; a Westbrook solo le preocupa ganar, a veces le preocupa demasiado. Ahora, enfrenta la realidad de cargar con el peso de la franquicia, de ser su rostro, de responder a todas las preguntas de la prensa, de reclutar a los agentes libres, de cultivar una cultura, de liderar a un joven roster en transición. Hay mucho qué considerar.

Todos quieren saber qué está pensando Westbrook

Y, eventualmente, lo sabrán, porque él no tendrá ningún problema en dejarlo en claro. De una manera o de otra.

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