Suspenden clases este jueves en Nuava Yotk por tormenta de nieve

El miércoles los neoyorquinos disfrutaron de un día primaveral, soleado y con temperaturas que alcanzaron los 63 grados, por lo que a Sofía Pérez la tomó por sorpresa enterarse de que este jueves el panorama cambiaría radicalmente, y que una tormenta de nieve azotaría la Gran Manzana desde la madrugada.

Tras enterarse del anuncio de las autoridades, la asistente de enfermería salió este miércoles a comprar víveres para tener en la nevera y un par de bultos de sal para derretir la nieve que anticipaba iba a tener frente a su casa.



“Hay que estar preparados porque uno nunca sabe que puede pasar con estas tormentas”, comentó la colombiana, mientras ponía en un carrito de Home Depot sus compras y confesaba que el anuncio de la nevada la puso intranquila. “Me da un poco de miedo saber que va a caer tanta nieve, pero esperemos que nada pase”, agregó.

Y ante lo que los pronósticos indican será una nevada “peligrosa” que cuando termine dejará entre seis y 12 pulgadas de acumulación de nieve, el Departamento de Manejo de Emergencias de la Ciudad aseguró estar preparado pero advirtió que el clima ocasionará inconvenientes al desplazarse, sobre todo esta mañana cuando millones de neoyorquinos traten de llegar a sus lugares de trabajo.

“Aunque el clima estuvo cálido (ayer), el invierno regresará rápidamente este jueves con condiciones peligrosas para quienes tengan que desplazarse en la mañana”, aseguró el comisionado Joseph Esposito, quien recomendó sobre todo no manejar. “Los neoyorquinos deben estar preparados para la caída de nieve y las vías resbalosas y deben planificar tomar el transporte masivo donde sea posible”.

El alcalde Bill de Blasio anunció este miércoles vía Twitter que las clases en las escuelas del sistema de educación de la ciudad quedaban suspendidas este jueves en prevención de la tormenta invernal.

Pero los neoyorquinos no sólo tendrán que lidiar con la nieve, sino que este jueves las temperaturas bajarán cerca del punto de congelamiento, algo que a Catherine Gallego, una joven que se abasteció con dos bolsas de sal, no le agrada mucho.


“Estamos en febrero, pero esto de que haya un día soleado y luego una nevada así es una muestra de que el calentamiento global está cada vez peor”, dijo, agregando que aún no sabe si durante la tormenta podría ir a su trabajo.


Via diariony

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