Por qué cerramos un poco los ojos cuando queremos ver mejor algo y... sirve para algo?

Para mirar algo lo más lógico es hacerlo con los ojos bien abiertos, pero como te habrás dado cuenta, cuando queremos enfocar nuestra vista tendemos a cerrarlos un poco.

¿Por qué cerramos levemente los ojos para enfocar nuestra vista? Hoy te contamos las razones científicas que explican tan curioso comportamiento y que se hace bastante lógico.

¿Por qué cerramos levemente los ojos para ver algo?

Estás en un lindo paseo por el campo y te encuentras con lindas flores que, por supuesto, quieres observar de cerca y, una vez que estás próximo a ellas tiendes a cerrar levemente los ojos para observar las que más te llaman la atención mejor.

¿Por qué cerrar levemente los ojos y no abrirlos? Suena extraño, pero como todo lo que hace nuestro organismo tiene una razón científica y está relacionada con la forma en que nuestra vista busca enfocarse en lo que nos interesa.

Los ojos funcionan como si fuesen una cámara con lentes y focos y para ver algo bien, es necesario procesar correctamente la luz. En el caso de querer distinguir mejor un objeto frente al resto que están ante ti, debe ajustar ese foco para concentrarse en la luz que nos permite ver bien cierta cosa, sin distraerse con la luminosidad que está alrededor.

Al querer enfocar la vista en algo específico, de forma automática los ojos se cierran parcialmente para evitar que esa luz extra que no nos interesa no provoque que aquello que si queremos ver sea percibido como borroso al generar interferencia.

Al cerrar levemente los ojos, solo entra la luz que permite enfocar la visión en ese objeto que buscamos distinguir con respecto al resto asegurándose de obtener los mejores resultados. Solo si la luz viaja de forma exitosa a través de las distintas estructuras del ojo humano la visión será perfecta.

Específicamente es nuestra retina la encargada de procesar la luz mediante células específicas como conocidas como de bastón y cono. Las primeras nos permiten ver en ambientes de baja luminosidad y las segundas nos dan la posibilidad de distinguir los colores.

Al cerrar levemente los ojos, se modifica temporalmente la forma de la retina para que estas células específicas puedan actuar de forma eficaz, ya que además allí se procesa la luz gracias a un proceso de interacción química que finalmente permite convertir las luces y sombras en señales eléctricas que luego se envían al cerebro.

Cómo pudieron leer, el entrecerrar los ojos para enfocar nuestra vista es una acción necesaria para asegurar los mejores resultados de visión, eso sí, en caso de que tengas que hacerlo con demasiada frecuencia es probable que tengas algún problema oftalmológico.

Fuente: Vix

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