21 de noviembre de 2016

Policías matan de siete balazos un dominicano en Brooklyn que alegadamente arrebató macana y los agredió

Una patrulla mixta (un hombre y una mujer) de la Policía de la Autoridad de Viviendas en Brooklyn, mató de siete balazos el sábado al dominicano Erickson Gómez Brito, quien según la jefatura, habría arrebatado la macana a uno de los oficiales y los agredió a golpes con el instrumento, por lo que respondieron asesinándolo en el vestíbulo de un edificio en un proyecto de viviendas públicas.

Testigos dijeron que escucharon unos nueve disparos y el dominicano de 21 años de edad, fue impactado con siete tiros en distintas partes del cuerpo.

El incidente se produjo después de la 1:30 de la tarde.

En la patrulla, estaba la oficial dominicana Jennifer García, asignada a la Zona 2 de la policía de viviendas y quien junto a su compañero Andris Bisogño, respondieron a una llamada al 911, reportando un hombre sospechoso en el edificio.

La policía dijo que cuando ambos oficiales, se acercaron a Gómez Brito para pedirle la identificación, porque no vivía en el proyecto, éste, supuestamente les fue encima, le arrebató la macana o bastón de metal y comenzó a golpearlos a ambos en las cabezas.

James Secreto, jefe de la policía de viviendas, dijo ayer domingo en una conferencia de prensa, que los patrulleros reaccionaron en defensa propia, pero los padres del muerto, Osiris Gómez y Victoria Brito, negaron que su hijo fuera violento, aunque admitieron que en el pasado, tuvo problemas de depresión, que ya había superado.

Explicaron a medios locales que la víctima, estaba visitando una tía que reside en el edificio, escena de la tragedia.

“No fue un perro que mataron, mi hijo no estaba en drogas, pandillas ni delincuencia, queremos una investigación exhaustiva para que se aclare esta muerte”, dijo ahogada por el llanto la madre.

El señor Brito, indicó que “darle siete balazos a una persona y especialmente a su hijo que estaba desarmado, demuestra la falta de entrenamiento de los policías de Nueva York, para lidiar con estos casos”.

Dijo que los agentes, en vez de usar la pistola eléctrica Taser o el bastón para dominarlo, prefirieron matarlo “porque en eso, es que ellos están entrenados, en matar gentes”.

El papá de la víctima, precisó que la muerte de su hijo, fue “injustificada” y que no tenía problemas con la ley. “Le dieron siete balazos y a una persona que le den siete balazos, se sabe que es un policía que está mal entrenado para tratar a un ciudadano como era mi hijo, tranquilo”.

La madre emplazó a la policía a que “no fue un perro que ellos mataron, como mataron a mi hijo”.

Al admitir que Erickson, sufría de depresión y estuvo bajo medicamentos, aclaró que superó la crisis. “El sufrió de depresión en tiempos atrás, pero ahora él estaba bien y tranquilo”.

“¿Porque tuvieron que matarlo?”, vociferaba a todo pulmón Omahis Gómez Brito de 19 años de edad y hermana de Erickson. “El era un buen hermano, la policía se la pasa matando gente”.

“Se quedaron en el edificio y todo lo que oí después de eso, fueron disparos” dijo la testigo Dominique Cruz de 29 años de edad, que estaba en el patio cuando se produjo el incidente.

“Tuve que correr hacia la puerta, pensé que me iban a disparar”, añadió Cruz.

Los policías que estaban uniformados, encontraron a Brito en el noveno piso y le pidieron su identificación, de acuerdo con el oficial Secreto.

Dijo que los agentes entablaron una conversación con la víctima, y “lo siguiente como sabemos fue una pelea que sobrevino con este hombre”.

“En un momento el oficial se quita el bastón de metal y el sujeto se apodera de ella y comienza a atacar a los dos oficiales”, añadió Secreto.

Los agentes, que supuestamente fueron golpeados en las cabezas por Gómez Brito, fueron transportados al hospital, donde fueron curados, quedando en condición estable.

Bisogño sufrió una profunda herida de 2 pulgadas en la cabeza que requirió varias suturas para cerrarla, dijo la policía.

García sufrió contusiones en la cabeza y fue sometida a una tomografía computarizada.

Residentes del edificio describen al dominicano muerto como un “solitario” que siempre vestía una capucha verde.

“No molestaba a nadie”, dijo Cruz. “Se sentaba en la escalera a fumar cigarrillos”, agregó la vecina del edificio.

Un primo de Gómez Brito, que se identifica como Alex Gómez, de 29 años, no cree que la reacción de la víctima, sería atacar a los policías.

“Él se quedaba en casa la mayor parte del tiempo”, añadió el primo. “Recibió paliza de la policía un par de veces, pero no los enfrentó”, explicó.


Nota de Miguel Cruz Tejada