24 de octubre de 2016

Pro Consumidor exige publicidad responsable en el Viernes Negro

Al aproximarse el Black Friday o “Viernes Negro”, Pro Consumidor sostuvo un encuentro con representantes de las agencias publicitarias a los fines de concientizar, promover y fomentar una cultura de publicidad responsable en la promoción de los productos o servicios que se oferten durante esta celebración.

El encuentro sirvió como plataforma para que los proveedores de bienes y servicios expusieran sus interrogantes y sus dudas en la forma de realizar publicidad y, a su vez, para que la entidad compartiera su política de acercamiento y promoción de una cultura responsable inclinada a las buenas prácticas comerciales.

Una comunicación de prensa dice que durante la actividad se hizo énfasis en la utilización de textos, imágenes, sonidos que durante esta celebración pudieran inducir a los consumidores o usuarios a confusión u error y la creación de expectativas no demostrables ni verificables.

“Tenemos el deber de informarles a los proveedores que la utilización de frases como ciertas restricciones aplican, nos reservamos el derecho de limitar cantidades, hasta agotar existencia o similares, financiamiento garantizado, van en contra de las normas establecidas y por ende los más afectados son los consumidores en función de que sus derechos no son respetados”, dice la nota informativa.

Asimismo, fueron orientados en materia de publicidad responsable, enfatizando sobre las informaciones que deben brindar sin perjudicar los intereses económicos de los consumidores.

Otros temas planteados fueron las buenas prácticas comerciales en publicidad, indicando que los artículos ofertados deben estar disponibles, los precios señalizados, utilizar debidamente la leyenda hasta agotar existencia y que la oferta esté identificada.

Anina Del Castillo, directora de Pro Consumidor, manifestó que esta institución tiene la responsabilidad de realizar una publicidad donde el consumidor pueda elegir en el mercado productos y servicios con una información veraz, precisa y oportuna, sin recurrir a la publicidad engañosa.

“Para que una publicidad se considere irresponsable o en el peor de los casos engañosa, no es necesario que exista una víctima engañada, es suficiente con que la información divulgada pueda razonablemente engañar a un consumidor”, dijo la funcionaria.