20 de septiembre de 2016

Presentan cargos contra sospechoso de explosiones en Nueva York y Nueva Jersey

Ahmad Khan Rahami, de 28 años, fue acusado de intento de homicidio contra un policía y posesión de arma de fuego. Un tribunal estableció una fianza en 5,2 millones de dólares.

El estadounidense nacido en Afganistán detenido por su conexión con las explosiones en Nueva York y Nueva Jersey, fue acusado la noche del lunes de intento de asesinato luego de un tiroteo con la policía en el que resultó herido.

Ahmad Khan Rahami, de 28 años, fue detenido en Linden, Nueva Jersey, tras un enfrentamiento con la policía.

Por estos hechos, Rahami fue acusado la noche del lunes de intento de homicidio contra un policía y posesión de arma de fuego, según la fiscal del condado de Union, Grace Park. Un tribunal estableció una fianza en 5,2 millones de dólares.

En unas imágenes del canal ABC se veía el sospechoso con una venda en su brazo derecho y moviendo la cabeza hacia los lados, con los ojos abiertos y el torso parcialmente cubierto por una frazada, al ser introducido en una ambulancia.

Según un responsable local, Rahami fue operado después de resultar herido "al menos en una pierna".

Las autoridades dijeron que no están buscando a otros sospechosos en conexión con los ataques y que no tienen razones para pensar que haya una célula terrorista activa en la región.

"No tenemos ninguna indicación de que haya una célula operativa en el área o en la ciudad",dijo el subdirector de la oficina del FBI en Nueva York, Bill Sweeney, en una conferencia de prensa.

"No hay otro individuo que estemos buscando en este momento", concordó el alcalde de Nueva York, Bill de Blasio.

Sin embargo, "tenemos todas las razones para creer que éste fue un acto de terrorismo",dijo el alcalde.

A las explosiones en Chelsea (en Manhattan) y Nueva Jersey, se sumó un ataque con arma blanca en Minnesota, en el que un estadounidense de origen somalí de 22 años apuñaló a nueve personas haciendo "referencias a Alá".

El presidente Barack Obama, quien se encuentra en Nueva York para la Asamblea General de la ONU, llamó a sus compatriotas a no "sucumbir al miedo" ante los ataques y aseguró que su gobierno hará todo lo que sea necesario para hacer justicia.

Rahami trabajaba en Elizabeth en el restaurante de sus padres, el First American Fried Chicken, y sus vecinos sabían muy poco de él.

"Lo que pasó no es de ningún modo una representación de la comunidad musulmana o de la fe musulmana. Él es un enfermo, un joven trastornado", dijo Salaam Ismial, un trabajador social en la mezquita local.