29 de agosto de 2016

Don Miguelo cambia de manager otra vez

La relación que principio de año (marzo) inició entre el exponente urbano Don Miguelo y el presentador de televisión Enrique Crespo, quien pasó a manejar la carrera artística del intérprete de "Como le doy", llegó a su fin, confirmó una fuente de entero crédito al portal Más Vip.

Unos cinco meses fue el tiempo por el que Enrique manejó a Don Miguelo, quien en menos de un año ha tenido cuatro manager, lo que deja la cuestionante al aire. ¿Quién es él del problema?



Según contó una fuente que pidió anonimato, Enrique la pasada semana hizo una auditoría a todas las fiestas que manejó del cantante oriundo de San Francisco de Macorís, y entregó un listado detallado de todo lo que se hizo durante el tiempo que estuvo al frente de su carrera.

Cabe recordar, además que Enrique, hace unos meses lanzó algunas críticas al exponente urbano Vakeró por este último haber defendido al empresario artístico Andujar Music en la ciudad de New York de la acusación que le hiciera Don Miguelo de un cheque sin fondos por ochenta mil dólares, caso que quedó en el aire.

Entre los manejadores que ha tenido Don Miguelo se encuentra Giordano Ladrón, quien fue su manager por unos 10 años, a raíz de su rompimiento con Ladrón que según se dijo fue de mutuo acuerdo continuó por un tiempo sin persona que dirigiera su carrera.

Un tiempo después paso Androcles Lázala, exmanager del Lápiz Conciente, a manejar la carrera del intérprete "El marido de tú mujer", pero según nos cuenta no aguantó la presión de Don Miguelo, considerado por muchos una persona inestable y con su accionar lo demuestra.

Semanas después el mismo Miguel Ángel Valerio (Don Miguelo) anunció en sus redes sociales que el "Pata" sería la persona que lo manejaría. Unos meses después, no sé sabe que sucedió, rompió también con el Pata y paso a ser manejado por el cirquero Enrique Crespo.

Ahora, veremos en lo adelante quién manejará la carrera de Don Miguelo, y se meterá en esa camisa de manicomio por la personalidad que goza el artista urbano, que no es todo el mundo que la puede soportar.


Nota de Richard Hernandez