14 de julio de 2016

EEUU advierte a sus ciudadanas no hacerse cirugías en la República Dominicana

El gobierno de Estados Unidos, está advirtiendo a sus ciudadanos, especialmente las mujeres, no hacerse cirugías estéticas en la República Dominicana, en lo que se llama “turismo médico”, debido a casi dos docenas de las estadounidenses, contrajeron graves infecciones, después de regresar de ese país caribeño, donde se sometieron a procedimientos en clínicas de Santo Domingo y el interior del país.

El Centro de Control y Prevención de Enfermedades Contagiosas (CDC, siglas en inglés), con sede en Atlanta, dijo que hay un alto riesgo en la República Dominicana para las mujeres y los hombres, que se ponen en manos de cirujanos dominicanos, que realización liposucción, reducción de senos, abdominoplastía, implantes de glúteos y otros.

Señala agencia federal que sólo en 2013, se registró una gran cantidad de casos de mujeres infectadas con peligrosas bacterias, que estuvieron en cinco clínicas de la República Dominicana y regresaron con graves infecciones a los Estados Unidos.

El CDC explicó que las micro bacterias adquiridas por esas mujeres, son de rápido crecimiento y se desarrollan en ambientes de agua sucia y entran al cuerpo, generalmente durante las cirugías, en un ambiente no esterilizado.

El comunicado explica que las bacterias, causan una enfermedad de la piel que rezuma y que en algunos casos no se cura por completo, incluso hasta nueve meses después de sus cirugías, según un estudio de la CDC publicado este miércoles.

La agencia dijo que cada año, entre 75.000 y 750.000 residentes de Estados Unidos viajan al extranjero para recibir servicios médicos. Aunque se sabe poco sobre el turismo médico, que va en aumento, sobre todo porque el cuidado de la salud es mucho más barato en algunas partes del mundo en desarrollo como América Latina y Asia del Sur, se conoce que en este momento es uno de los negocios más lucrativos para médicos y propietarios de clínicas.

El doctor Douglas Esposito, uno de los autores del estudio y epidemiólogo del CDC, dijo que las personas que viajan para recibir atención médica en el extranjero, deben estar bien informados de sus riesgos.

“Hay muchas incógnitas en el extranjero respecto a cómo hacer frente a la infección”, añade el especialista.

Las micro bacterias también son fuertemente resistentes a la mayoría de los antibióticos antibacterianos, haciéndose complejas y complicadas para tratarse, explicó el doctor Esposito.

Después que las inflamaciones dolorosas de las mujeres salieron a la superficie de la piel, inflamaciones dolorosas en la piel, ellas fueron tratadas con un tratamiento prolongado de fármacos antibacterianos (en algunos casos, más de cinco medicamentos diferentes) y procedimientos quirúrgicos para drenar el líquido procedente del tejido infectado, además retirarles los implantes.

Trece pacientes habían estado en la misma clínica en la República Dominicana, identificada como “la clínica A” en el estudio. Sólo una reportó una recuperación total de nueve meses después de la cirugía.

Una abdominoplastía, una cirugía para extraer la carne del vientre que más de la mitad de las mujeres se hicieron, cuesta entre $1.500 a $2.000 dólares en la República Dominicana, la tercera parte de lo que cuesta en los Estados Unidos.

Pero para las 21 mujeres, el ahorro de dinero no era su única motivación. La mayoría de ellas nacieron en la República Dominicana, o tienen familiares y amigas o amigos en el país caribeño, que les hablaron sobre las clínicas donde se hicieron las cirugías.

Las infecciones se detectaron por primera vez cuando dos dominicanas radicadas en Maryland fueron a sus médicos en 2013 con abscesos infectados.

Se reveló que una conocida en Massachusetts tenía problemas similares después de conseguir la cirugía estética en la misma clínica de la República Dominicana.

El reporte del médico en Maryland al Departamento de Salud de ese estado, originó una investigación a nivel nacional para encontrar pacientes que pudieron haber contraído ese tipo de infecciones en la República Dominicana.


Nota de Miguel Cruz Tejada