25 de julio de 2016

Dominicano muere aplastado por elevador de carga en tienda en Manhattan

Un trabajador dominicano de la tienda “La Reguera Dominicana” situada en el 555 de la calle 182, entre avenidas Audubon y Saint Nicholas, en el Alto Manhattan e identificado como Rafael Fernández (El Bori) de 43 años de edad, murió aplastado el sábado, mientras trabajaba subiendo mercancías al segundo piso en el elevador del negocio, muriendo aplastado por el montacargas.

La policía, que cerró la tienda ayer domingo y frente a la cual se improvisó un pequeño altar con velones, flores y globos, no ha especificado la causa exacta del accidente, pero dijo que la investigación está en curso.

La reguera, es propiedad de un comerciante de algún país de Europa del Este, que se negó a hablar sobre la tragedia con los medios de comunicación.

Se dijo que el dueño, estaba cometiendo numerosas violaciones al código laboral de los Estados Unidos y al parecer, el elevador de carga, estaba muy deteriorado y no lo supervisaban ni le daban mantenimiento.


El comerciante, empleaba a numerosos dominicanos, mayoritariamente en turnos de hasta 12 horas y más, incluyendo los domingos. Algunas de ellas, que pidieron anonimato, dijeron que tampoco se preocupaba por reparar el elevador, que ya estaba frágil y vulnerable.

Empero, los detalles técnicos y mecánicos respecto a la condición del aparato, tampoco han sido revelados e inspectores del Departamento del Trabajo, se sumarán a las pesquisas para determinarlo.

Muchas de las mujeres, compañeras de trabajo de Fernández, lloraban y se abrazaban entre sí, mientras el sábado al caer la tarde, policías y personal de la Oficina del Médico Forense, removían el cadáver de Fernández y lo transportaban a la morgue municipal para la autopsia oficial.

Al cierre de esta nota, se desconocía si los investigadores habían interrogado al propietario de la reguera o si lo tienen en la mira como “persona de interés” en el caso.

La muerte de Fernández, definido como un inmigrante dominicano que llegó a Estados Unidos, hace más de 20 años, trabajador, honesto y dedicado a su trabajo, ha conmovido también a gran parte de los clientes que eran atendidos por él.

Ayer domingo en la tarde, transeúntes que pasaban frente a la reguera, se detenían frente al clausurado negocio, para comentar la tragedia y lamentar la muerte trágica de Fernández.

Hasta ahora, ningún familiar del muerto ha reaccionado sobre el caso.


Nota de Miguel Cruz Tejada