20 de junio de 2016

Largas filas en el aeropuerto por nuevo chequeo de Migración

Desde tempranas horas de este lunes se observan largas filas frente a la estafeta de la Dirección General de Migración, donde los pasajeros se congregan para registrarse en el sistema de chequeo biométrico autogate, que opera en el Aeropuerto Internacional de Las Américas (AILA) y la terminal del Cibao, en Santiago.

Las personas que no deseen registrarse en sistema pueden seguir empleando los inspectores del organismo para chequear sus documentos a la hora de salir o entrar al país.



Migración explicó que ningún ciudadano está obligado a usar este medio de registro, más allá de proponerle una opción voluntaria de abordaje más rápido a la salida de su vuelo.

"Yo es querido registrarme antes de salir, porque voy a estar en Estados Unidos por varios meses y lo voy hacer ahora para no tener eso pendiente", expresó la pasajera Sandra Rodríguez Díaz.

Después que los pasajeros son registrados por el personal de Migración instalada en la puerta de salida, estos acuden al salón de abordaje donde están instaladas las maquinas de chequeo biométrico “autogate”.

El joven Andrés Ramírez López, residente en Estados Unidos, pero que viaja varias veces al año al país a visitar a sus familiares, resaltó que el sistema de chequeo es bueno porque contribuyó a agilizar la salida de los pasajeros.

“Ahora es más fácil salir, porque uno ya no tiene que hacer los tediosos procesos de chequeos con los inspectores en las casillas que antes de implementarse este sistema teníamos que hacer”, indicó.

Según se explicó, el registro se mantiene gratis hasta final de este mes, pero a partir de esa fecha el costo para optar por esa vía rápida de chequeo tendrá un costo de 995 pesos, con uso abierto de esos módulos hasta que dure la vigencia del pasaporte.

El sofisticado sistema ha contribuido a descongestionar las tediosas filas de pasajeros que se registraban tanto a la salida como a la entrada de pasajeros en esta terminal de Las Américas.

Se ha podido observa que en cuestión de dos o tres minutos un pasajero es chequeados en el nuevo sistema que además de registrar los datos de la persona las huellas dactilares y, además, le toma una fotografía digital con una cámara integrar que posee el sistema inteligente biométrico.


Nota de Rafael Castro